Concepto Sensibilidad Propioceptiva

Sensación que se capta en los músculos, los tendones y las articulaciones. Los receptores que informan del estado de contracción de los músculos son los husos neuromusculares (v.) y los órganos tendinosos de Golgi. La sensación propioceptiva permite conocer la posición de las diferentes partes del cuerpo. Esta información sirve para el control reflejo de la posición y el equilibrio del cuerpo.
Vía| medicoscubanos.com/diccionario_medico

Ella participa en dos sentidos, conscientes ambos, y que son fundamentales en cualquier sicomotricidad: 1) Sentido del equilibrio; 2) Sentido kinestésico. En colaboración con la vista, la sensibilidad propioceptiva tiene vital importancia en la coordinación del movimiento: acción de músculos agonistas antagonistas, sinérgicos y fijadores, de modo tal que la resultante final sea un desplazamiento del cuerpo, o de una extremidad...
Vía|  http://mazinger.sisib.uchile.cl/repositorio/lb/medicina/hidalgoe01/cuerpo1/a32.html

Los especialistas distinguen entre dos tipos de sensibilidad: la sensibilidad propiamente visceral (interoceptiva) y la sensibilidad postural (propioceptiva), cuyo asiento periférico está situado en las articulaciones y en los músculos. La función de esta última sensibilidad es regular el equilibrio y las acciones voluntarias coordinadas necesarias para concretar cualquier desplazamiento del cuerpo.
Vía| http://definicion.de/kinestesia/

Los propioceptores intervienen en el desarrollo del esquema corporal en la relación con el espacio y planifican la acción motora, proporcionando información suficiente sobre el cuerpo y permitiéndole la movilidad completa y ordenada.

Es fundamental en la regulación del movimiento, en la coordinación, en la postura, en el equilibrio, así como en la adquisición de conocimientos sobre la posición en el espacio, el tamaño, la forma y la resistencia de los objetos del ambiente exterior (estereognosis). En la estereognosis es necesario dejar en claro que también participa el sentido del tacto (exteroceptor), en colaboración con los propioceptares.

El haz de Goll y Burdach conduce sensaciones conscientes bien diferenciadas y localizadas. Informa sobre la posición de los miembros, los movimientos activos, y la tensión y presión que se produce en estructuras profundas. En parte conduce sensaciones exteroceptivas (tacto), que junto a las propioceptivas nos dan las sensaciones vibratorias y estereognosis.

El tálamo es un centro fundamental, en el que se reúnen los estímulos conducidos por diversas vías, de allí que su destrucción produce definitivamente la pérdida de la sensibilidad propioceptiva.

El cerebelo es otra estación central importantísima. Sabemos que dos vías espinales llegan a él (cerebelosa directo y el indirecto). Tiene además conexiones con los núcleos vestibulares, para la regulación del equilibrio y orientación en el espacio. Por último, se relaciona por múltiples vías con el tálamo y a través de él, con la corteza cerebral. El cerebelo actúa sobre la regulación del reflejo miotánico, mediante las fines fibras que llegan a los husos neuromusculares.

Los receptores propioceptivos son de cuatro tipos:

1.Los husos neuromusculares: Ubicados en el interior de la estructura neuromuscular. Se estimulan con la tensión mecánica y nos informan del estado tensional de los músculos. Son fundamentales para producir una adecuada medida de la calidad de la contracción, ya que recogen la información que permite hacer las modificaciones en cada instante del movimiento.

2. Órganos tendinosos de Golgi: Ubicados en los tendones de los músculos. También son receptores de tensión y -junto a los husos neuromusculares- participan en la información permanentemente actualizada del estado tensional.

3.Corpúsculos de Pacini y otros, son receptores de presión que se encuentran en las capas profundas de la dermis, tejido subcutáneo (especialmente palma de las manos y planta de los pies), en los ligamen tos de las articulaciones y en otras regiones ajenas al tema. Informan de las presiones sobre estas estructuras y nos señalan el peso de los segmentos y la posición relativa de las partes del cuerpo humano.

Estos tres tipos de receptores son en parte conscientes a los estimulas y captan más finamente en la raíz de las extremidades que en los extremos distales.

4.El cuarto receptor propioceptivo es el Laberinto, ubicado en el hueso petroso (oído interno). Presenta un ganglio (de Scarpa) que aloja al rededor de 20.000 neuronas, conectada á un complicado órgano, receptor de la posición de la cabeza en el espacio y de los movimientos de aceleración y desaceleración de ella. —La sensibilidad propioceptiva es fundamental en la regulación del movimiento, en la coordinación de él, en ha postura y el equilibrio del cuerpo en las diferentes posiciones, gateo, sentado, de rodilla, de pies. Es básico en la adquisición del conocimiento sobre forma, tamafio y resistencia de los objetos del ambiente exterior (estereognosis).

Gracias a la propiocepción sabemos en qué posición están nuestros pies, manos, cabeza, etc., sin necesidad de mirarlos. Además se sabe si están en reposo o en movimiento.


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